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#NiUnDíaMenos

Los procesos legales desde la imposición de una orden de restricción demoran en promedio 3 años hasta que un/a progenitor/a impedido/a injustamente logra el sobreseimiento. Luego, el proceso de revinculación puede demorar hasta 3 años más, cuando se logra, ya que la justicia no suele ser eficaz al reparar el daño que causa con su lento accionar.

Durante todo ese tiempo esa infancia no es contenida psicológicamente por el estado ni por el sistema judicial y escucha solo la versión del denunciante sobre los motivos por los cuales ya no debería ver a la otra parte de su familia. Esos 5, 6 años en la niñez no solo representan una gran parte de su infancia, también en la vida de abuelos y abuelas, que a veces fallecen esperando volver a ver a sus nietos.

Un efecto colateral de esto es que muchas veces las infancias tras la ausencia de explicaciones o escuchar solo una versión de la situación, sumando el largo tiempo transcurrido hasta que finalmente es escuchado en sede judicial, sus opiniones y sentimientos pueden volverse negativos contra esa familia que hace tanto tiempo no ve. Muchas veces crece hasta tener la edad de ser «escuchado» por el tribunal y esa infancia ya no quiere contactarse con la parte de la familia que para el «lo abandonó» o es «mala» según el discurso recibido por quienes ostentan su cuidado.

¿POR QUE EXISTIMOS?

  • Somos o fuímos víctimas de violencia vincular que desean una sociedad mejor.
  • Promovemos la solución de los conflictos anteponiendo la perspectiva de infancia, concientizando progenitores sobre el daño que provoca en sus hijos una separación que no los tiene como prioridad.
  • Buscamos ser agentes de cambio para la construcción de una vida sin violencia intrafamiliar, mediante concientización y educación para la inteligencia emocional y la resolución pacífica de conflictos.
  • Proponemos la prevención y justa sanción de todas las formas de maltrato o abuso infantil.
  • Buscamos una sociedad sin progenitores ausentes de la vida de sus hijos.
  • Entendemos la irresponsabilidad económica en la manutención de los hijos como una forma de maltrato.
  • Estamos a favor  del  cuidado  personal  equitativo de la infancia por ambos progenitores.
  • Nos dedicamos a generar consciencia sobre el daño que genera en los niños la obstrucción de vínculos afectivos y el impedimento de contacto.
  • Visibilizamos la existencia de las falsas denuncias, y su utilización como herramienta instrumental para obstruir afectos.
  • Educamos sobre las consecuencias psíquicas nocivas de la manipulación de los niños y la interferencia parental del apego y lo consideramos una forma más de maltrato infantil. 
  • Buscamos que los magistrados comprendan la importancia de trabajar más, mejor y más rápido cuando hay niños involucrados. Que escuchen rápidamente y acompañen durante el proceso a los niños que ven judicializadas sus vidas.
  • Buscamos mejores juzgados comprometidos, que trabajen e investiguen evitando las medidas cautelares autorrenovables (sine die). Las mismas solo deben durar el tiempo necesario para resguardar la infancia mientras se constata la veracidad de la denuncia. Dicha constatación requiere el mayor esfuerzo de la justicia en material temporal y cualitativa dada la vulnerabilidad de la infancia.
  • Buscamos la aplicación creación de nuestro protocolo de defensa de la infancia judicializada.

¿QUIENES SOMOS?

Somos mamás, papás, abuelos, abuelas y familiares injustamente obstruidos en el contacto y relación con nuestros afectos más queridos.

En un mundo en que la estructura familiar clásica tiende a desaparecer, donde las relaciones humanas se vuelven más efímeras y las personas cada vez más individualistas, los niños muchas veces sufren los vaivenes de los comportamientos negativos de sus progenitores luego de una separación. Las instituciones dedicadas a protegerlos no solo suelen dilatar y potenciar los conflictos, sino que parecen no tener las herramientas para solucionarlos o para sanar el daño que realizan. 

Somos Agentes de Paz. Infancia compartida se propone como participe motivador de un cambio cultural, para concientizar con perspectiva de infancia sobre el daño que provoca el maltrato infantil, la vulneración de los afectos, los vínculos y la identidad. Nuestra búsqueda es siempre poniendo el foco en una niñez libre de maltratos.

Nos dedicamos a visibilizar este problema en nuestra sociedad, convocando al dialogo y la reflexión, formando profesionales y funcionarios, conteniendo a víctimas, buscando la modificación de legislaciones y políticas públicas para encontrar la solución a este flagelo que no distingue de géneros, lugar o clases sociales.

Los niños tienen derecho a un sano vínculo con mamá, papá y su familia extendida luego de una separación conyugal. Obstruir ese vinculo vulnera su derecho a la identidad, a una crianza sana, cariñosa, igualitaria, equitativa y libre de violencias.

Hacia la Cultura de una #InfanciaCompartida

Es sabido que los tiempos de la justicia no son los tiempos de los niños, niñas y adolescentes.

Teniendo en cuenta que luego de una separación conflictiva podemos perder su infancia buscando criarlos, protegerlos amarlos y pasar tiempo de calidad con ellos, surgió INFANCIA COMPARTIDA.

#NoMasHijosRehenes

Reconocemos y buscamos soluciones contra el maltrato, violencia y abuso infantil (ASI) y buscamos visibilizar la figura del OBSTRUCTOR de vínculos como un actor más en el ámbito del MALTRATO INFANTIL y la obstrucción de vínculos afectivos e impedimento de contacto como maltrato psicológico para las infancias y los familiares impedidos.

La falta de herramientas de abordaje de contención inmediata con perspectiva de infancia en el sistema judicial, las denuncias falsas no investigadas, la desidia y la burocracia se constituyen como factores de VIOLENCIA INSTITUCIONAL.